LA CATÁSTROFE GEOPOLÍTICA 2.0
- 1 jul 2016
- 9 Min. de lectura

"La caída de la URSS fue la catástrofe geopolítica
más grande del siglo. Para el pueblo ruso,
esto representó un verdadero drama."
–Vladimir Vladirimovich Putin
Con el potencial proceso para que Reino Unido (RU) se retire de Unión Europea (UE), vendrán una serie de cambios políticos y económicos en el hemisferio septentrional, de los cuales se ha escrito ampliamente, gracias a lo novedoso e importante que es el tema.
Sin embargo, un análisis que se ha dejado de lado es el geopolítico, ya que si bien esto se explica al ser la Geopolítica una disciplina que se ha dejado de lado desde que terminó la Guerra Fría, un creciente interés en el área está inyectándole nueva vida.
Se creía que Reino Unido (RU) permanecería cabalmente en la Unión Europea, pero la desunión ha arribado de la mano de un electorado (en su mayoría, por supuesto) que optó por la recuperación del ejercicio soberano y por una postura antiinmigrante, casi xenófoba.
A decir de Alberto Hutschenreuter: "(...) la decisión de abandonar Europa es casi indisociable del hábito británico de defender celosamente la independencia basada en un pasado glorioso y en su carácter geopolítico insular y marítimo."¹
La Pérfida Albión había practicado su espléndido aislamiento hasta la Primera Guerra Mundial, el cual consistía en que, mientras las potencias continentales disputaban supremacía y se erigían por rivalidades nacionalistas que frecuentemente desembocaban en conflictos armados, los británicos evitaban intervenir en Europa continental.
Para no retornar tan lejos en la Historia,al gobierno 'reinounita' el espacio europeo sólo como zona natural de comercio, de libre comercio, merced de la UE, mientras que políticamente siempre defendió la preeminencia del Consejo Europeo por sobre la Comisión Europea, es decir, el espacio donde se defienden los intereses de los Estados europeos antes que el espacio donde se defienden los intereses de la UE. Ahora resulta que muchos no sabían los cambios qué provocaría su voto favorable al Brexit, pues en parte pudo haberse sembrado la confusión entre votar a favor o en contra de quedarse en la UE, o votar a favor o en contra del Brexit, que es lo mismo, pero muchos votaron a favor, creyendo que era a favor de la permanencia.
Ahora bien, los que sí conformaron el voto duro a favor, irónicamente son adultos y adultos mayores, quienes podrían estar en contra del Brexit, pues han sido ellos los que seguramente sintieron las repercusiones de la Segunda Guerra Mundial y disfrutaron de las mieles de la Unión, y no así los jóvenes o menos mayores nacidos antes de 1973 (el primero de enero de ese año, RU ingresó a la Comunidad Económica Europea).
Esa mayoría, mayoría inglesa, son adultos hastiados de ver evaporarse el esplendor de RU y que, convencidos de que el carácter supranacional es efectivo en detrimento de la soberanía, desconocen los ámbitos de acción de la UE, que son los siguientes: exclusivos, compartidos y especiales, ámbitos que respetan la soberanía. Para Thierry Meyssan, una de las causes del éxito del Brexit es lo a continuación se cita:
"Los electores más comprometidos con el Brexit quieren, en primer lugar, recuperar su soberanía nacional y hacer pagar a los dirigentes del oeste de Europa la arrogancia con la que les impusieron el Tratado de Lisboa, a pesar de que los pueblos habían rechazado, en 2004-2007, el proyecto de Constitución Europea. Pero es posible que esos electores también sufran una decepción ante lo que viene."²
Un error de cálculo de precedentes ya antes vistos, eso es lo que se puede aventurar a mencionar sobre el Brexit si se conoce un poco del proceso de desintegración de la Unión Soviética. Ya antes me he [HB] precipitado a vaticinar la decadencia y desintegración de la UE.
La decisión del aún premier de RU, David Cameron, por granjearse la simpatía de sus correligionarios conservadores, degeneró en que las bolsas dieran un vuelco tras el anuncio de la aprobación del Brexit, pero hay más por venir.
¿Se desatará entonces los cuatro jinetes del Apocalipsis, próximos a estudiar con lupa geopolítica?:
Crisis financiera –que aún no se deja sentir– amén de las fluctuaciones de las divisas y de la reconfiguración del régimen comercial europeo;
Desilusión del europeísmo y el fortalecimiento de los euroescépticos;
Reanimación de movimientos secesionistas;
El endurecimiento de los ultranacionalismos, alimentados por xenofobia y etnonacionalismos;
Todo esto desenvocará en un cisma en los pilares de la EU (comercio exterior homogeinizado y mercado común, libre tránsito de personas, moneda común, liberalismo económico y valores europeos) que conlleve a un movimiento centrífugo de los Estados miembros, tal y como pasó con los quince Estados sucesores de la URSS, aunque esta vez se trate de una confederación.

¿Algo extremista el reciente planteamiento? Es preferible pensar en varios escenarios, pero es importante enfocarse en los peores, para estar preparados.
No se debe perder de vista el pronunciamiento de la 'bancada' escocesa en la Cámara de los Comúnes: si RU sale de la UE, Escocia buscará su escisión del Reino para integrarse como Estado soberano a la Unión. ¿Qué tan probable es esto? Bueno, puede que la población escocesa haya decidido en 2014 permanecer dentro de los lindes del Reino para obtener usufructo de la Unión. Ahora que saben que los referendos y la democracia de mayorías sí sirve, puede que apliquen ese instrumento democrático a la inversa.
Hay que plantearse también si con este, al parecer, axioma (Brexit), estamos en el preludio de la antesala del fin del más bello y largo interbellum europeo.
Si se hace un poco de memoria, el origen de UE descansa en la Comunidad del Carbón y del Acero (CECA, abril 1951), una organización con el objetivo esencial de cortar por lo sano eventuales conflictos armados.

IMPACTO GEOECONÓMICO Y GEOCULTURAL RU es la quinta mayor economía del planeta, y la segunda dentro de la UE. Asimismo, Londres es el mayor centro financiero del planeta. El inicio de su proceso de ruptura implica un debilitamiento del bloque y un deterioro en las relaciones entre la UE y Estados Unidos (EE.UU).
El retiro de RU de la UE ha generado incertidumbre en los mercados financieros europeos, provocando especulaciones en torno al mercado de divisas. Eso afecta directamente al euro, el dólar y la libra, haciendo que pierdan pierdan valor, y por lo tanto, el resto del mercado de divisas a nivel global.
Lo que podría acarrear, a partir de ahora y dependiendo de cómo y cuándo se desarrolle el proceso de separación, que las bolsas se colapsen, que el resto de los mercados financieros sufran y que el resto se deje sentir en todo lo económico.
Nos referimos a que la seguridad económica está en riesgo. No estamos augurando que regresaremos a la edad de piedra, pero sí hacemos énfasis en las repercusiones geoeconómicas.
Aludimos al efecto dominó de desarrollo periférico que se desenlaza desde epicentro (RU y Europa), un efecto como de ondas en el agua al arrojar una piedra al espejo acuático respecto de su vertical.
Mientras una economía nacional está más inserta en el sistema financiero internacional, más sensible es ante las oscilaciones de las bolsas, comprometiendo el desarrollo de sus actividades económicas, incluso aquellas pertenecientes a los sectores estratégicos de la economía.
Otra consecuencia sería la disminución del comercio entre RU y los Estados miembros de la UE. Al dejar de haber comercio, numerosas empresas quebrarían, se perderían empleos, se reduciría la producción y dejaría de existir un intercambio entre ambas partes, hasta que no haya un saneamiento de la situación económica.
Una alternativa sería mudar las empresas, pero esto parece una alternativa poco práctica, dado que Londres es uno mayor centro financiero del mundo, como se menciona líneas arriba.
Ahora, si bien, por simples principios geográficos, el resto de Europa seguirá siendo la región de mayor dinamismo económico para RU, las condiciones del divorcio serán un factor determinante a la hora de analizar que tanto poder pierde la UE a consecuencia del Brexit.
Londres es el principal interlocutor de Washington en Europa, sirviendo con frecuencia como puente entre la Casa Blanca y Bruselas en materia de cooperación política.
De esta manera, la relación entre EEUU y la UE se enfriará un poco, lo que podría afectar su política conjunta al momento de confluir sus intereses.
¿De qué va esto? Así como Londres es el interlocutor entre Washington y el resto de los gobiernos de los Estados que conforman la UE, el mismo continente europeo sirve como cabeza de puente y cabeza de playa para los intereses de Washington en la periferia de Europa.
Visualicemos esto como un eje prooccidental integrado por Washington-Bruselas-Estrasburgo-Frankfurt, eje que da vida ese hemisferio septentrional, el cual señalamos con anterioridad.
Un eje que encabeza eso a lo que llamamos Occidente, con el suficiente poder económico y militar, concebido al finalizar la Guerra Fría y que era el exponente máximo de Nuevo Orden Mundial, el unipolarismo.
Que haya una ruptura en la ecuación resulta particularmente conveniente a Moscú, que se beneficia de una Europa más fragmentada y dividida, en la que los crecientes nacionalismos, envalentonados por el Brexit, amenazan con iniciar la desintegración de la UE. Aunque Bruselas y Moscú habían mantenido relaciones cordiales, y por momentos cercanas, la situación en Ucrania, y particularmente las regiones de Crimea y Donestk, han enfriado la relación al punto de la imposición mutua de sanciones económicas y un casi rompimiento del diálogo político. La fragmentación de la UE podría significar excelentes noticias para el Kremlin, que no dudará en 'movilizarse' hacia Europa del Este y los Balcanes, a fin de extender sus esferas de influencia.
Las exrepúblicas soviéticas son los mayores candidatos, aunque no se debería de descartar a los Estados balcánicos, pudiendo lograrse un acercamiento, incluso con Atenas, con el cual el gobierno ruso ha estrechado vínculos desde el ascenso de Alexis Tsipras en el Estado heleno.
Y es que Rusia representa para Europa Oriental un centro de gravedad histórico, tanto en lo político, como en lo económico y cultural. Finalmente, y como consecuencia del primer punto, se debilitaría en cierta medida la posición conjunta de Occidente en Oriente Medio, tanto en el Maghreb como en el Mashreq, regiones convulsas a causa de la guerra civil en Siria y Libia, además de todos los conflictos que las caracterizan.
Si bien es cierto que las relaciones entre RU y la UE se verán mermadas, no hay que ignorar el hecho que permanecen otros mecanismos de integración política además de la Unión, como es el caso de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La defensa de los intereses occidentales en la región seguirá siendo prioridad a pesar del distanciamiento autoimpuesto de los británicos.

FRONTEX Y LAS FRONTERAS EXTERIORES
Uno de los alicientes para que la mayoría de los ciudadanos de RU optaran por el Brexit fue la repulsión hacia las fronteras abiertas que supone la UE, algo realmente incoherente, tanto por parte de los mandantes (pueblo), como de los mandatarios (gobierno), pues se debe recordar que RU fue una potencia colonial que hoy día da vida a la Commonwealth.
Es usual que una expotencia colonial sea Estado receptor de la población de algún territorio excolonia, ahora Estado emisor, por vínculos históricos y porque esa misma población migrante busca mejores oportunidades en la otrara metrópolis.
En ese sentido, Portugal, España, Francia, RU, Bélgica, Alemania, Holanda e Italia fueron potencias coloniales, disfrutando de materias y riquezas de territorios ultramar, que hoy por hoy resultan más que Estados socios en materia económica, lastres.
La UE es una organización internacional intergubernamental (OIiG) basada en un proyecto europeo de integración, siendo en primera instancia un bloque económico para visualizarse después como uno político, incluso geopolítico.
Es más, insertos en un mundo de fase interpolar, a la UE se le puede considerar ser una confederación, pues no procede ni se estableció como Organización de las Naciones Unidas (ONU o NN.UU.), el más claro ejemplo de OIiG; es decir, la UE es una alianza de Estados que maneja procedimientos compartidos, así como los ámbitos antes mencionados.
Siendo así, uno dos de los ejemplos más claros de atribuciones y funciones de la Unión para con 'su exterior' son: la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y la Agencia Europea para la Gestión en la Cooperación Operativa de las Fronteras Exteriores de los Estados Miembros de la Unión (FRONTEX).
Ésta última, es un órgano común de gestión de las fronteras exteriores (considerando a cada borde y límite territorialcomo una frontera interior parte del Espacio Schengen), que puede mutar a la próxima Guardia Europea de Fronteras y Costas, fue implementada para controlar el flujo y reflujo de migrantes, principalmente de inmigrantes. Si uno de los factores que impulsó al electorado a dar el 'sí' al Brexit fue el desprecio a la inmigración, cabe preguntarse qué hará el gobierno de RU para afrontar las oleadas de inmigrantes (y refugiados) una vez fuera de la UE y en concomitancia, de FRONTEX.
No dejemos de prestar atención a que la guerra civil siria continua, que el Estado Islámico (EI) sigue movilizado y que del continente africano proviene una de las más fuertes oleadas de emigración con destino hacia Europa.
Falta esperar el devenir de los sucesos para saber el daño que ha provocado y que seguirá infligiendo esta errada decisión, pues la Historia nos ha enseñado cuando sí ejercer la democracia directa y cuando mantener la representativa... Una nueva edición del Orden Mundial se aproxima, una reedición del nuevo Nuevo Orden Mundial.
¹http://katehon.com/es/article/el-brexit-y-el-mundo-diez-realidades-para-reflexionar
²www.voltairenet.org/article192523.html





















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